Las leyes

El objetivo de la CEE es claro:

La protección y conservación del atún rojo del Atlántico Oriental y Mediterráneo. Diferentes informes de organismos oceanográficos y biológicos, alertan del peligro de extinción de la especie. Para evitarlo dictaminan una ley en la cual se asigna a cada uno de los países miembros de la CEE, un cupo, con el fin de que les permita regular la pesquería del atún. Hasta aquí todo correcto. En cuanto a España, el “El Ministerio de Medio Ambiento, y Medio Rural y Marino”, es el encargado de administrar el cupo otorgado por la CEE y que afectará a nuestros puertos y por deferencia a sus pescadores.

Este organismo español ha tomado nota de las instrucciones dadas por Bruselas.

Una parece que la ha comprendido, la otra, no. Ha deducido lo que hace referencia al hecho que España recibe un cupo, y también que éste tiene que repartirse. Hasta aquí se llega. Lo que no han entendido ha sido, que estas medidas tienen que interpretarse por encima de todo, para cumplir con el objetivo de la CEE y este no es otro que el de proteger y conservar el atún rojo. Única razón de la ley. Nos preguntamos si la interpretación es debido a la ignorancia o por el contrario a inconfesables intereses. Casi nos decantamos que hay un poco de cada cosa… o un todo!!!. El reparto de la cuota se ha hecho tan mal como se ha podido, beneficiando a los barcos dedicados a la pesca de cerco, es decir, a la pesca industrializada y ha prohibido la artesanal. La ancestral. La que no pone en peligro de exterminio a la especie.

 

Los cuestionables augumentos de la ley

En la actual coyuntura existe un total descontrol de la procedencia de los pescados capturados con destino a las jaulas de engorde. ¿Provienen de barcos con licencia u otras ajenas a la Cominidad Europea?. Nos consta que el pirateo está a la orden del día.

Y haciendo referencia a las citadas jaulas de engorde, ¿se ha tenido en cuenta el daño que ocasiona al ecosistema y el grave perjuicio que acontece de la permanencia de éstas en medio de zonas donde históricamente se ha pescado pescado azul (sardina y boquerón)?. “El Ministerio de Medio Ambiento, y Medio Rural y Marino”, ha valorado y contemplado estos extremos?. Los atunes con frecuencia se asocian con otros organismos; aves y delfines y, en algunos casos, tiburones o ballenas, basados en un interés común sobre una misma concentración de presas. Se ha observado que las aves siguen a los atunes porque su presa son los pescados pequeños que nadan en superficie, por eso, los pescadores las toman como punto de orientación para localizar las molas.

Su asociación con los delfines ha producido una gran discusión a causa de que en la captura del atún, quedan atrapados en las enormes redes varios de estos mamíferos acuáticos que, al tener respiración pulmonar, mueren por asfixia o golpeados en la maniobra de levantar la captura o simplemente por el impacto "emocional" que sufren.

 

Al margen del daño mencionado, ¿como se posible que se prohíba la pesquería artesanal cuando solamente representaba un 3% del total de capturas y a la vez se amplíe las licencias para las de cerco?. Una actividad ésta absolutamente exterminadora y difícilmente controlable. La aplicación de esta ley incide claramente con la pérdida de puestos de trabajo, también en la calidad del pescado; pone en peligro de desaparición en nuestras costas de pescado azul (sardina y boquerón), y finalmente es del todo cuestionable que resulte efectiva para conseguir el objetivo marcado por Bruselas: la protección y conservación del atún rojo.